18 febrero 2012

Lecturas

Hace un frío de cojones y ya pasó la Navidad.

No soy rico, pero una de las ventajas de ser autónomo es que puedes desplazarte si el trabajo que estas haciendo lo permite, y en este caso, así es.

Ahora pasa unos días en pueblo y como caliente, brasero y portátil. Cuando acabo, leo. Y ahora leo más despacio porque estoy terminando la cuarta parte de Canción de hielo y fuego (juego de tronos), tristeza total llegar a este momento, porque no me quedan más tochos que leer hasta dentro de unos meses y sobre todo por el libro en sí, porque llevo desde noviembre con los libros, en sus tierras, con su sangre y su frío...

Podría ponerme moñas y contar algo, sobre el libro o sobre lo que se siente si te llega.. Pero no. Seguiré leyendo.

 

12 febrero 2012

La mafia

 Acabo de descubrir algo nada interesante para ti, pero súper jugoso para mi.

 

Hay una iglesia esa que bajando por Santa Engracia (mi calle), de rumanos o gente del este en general (no conozco demasiado aquello como para situarlos en una región concreta, pero son "del este"). Pues como hace un frío de cojones le he dado un paseo a Ron por las aceras que hace sol solamente. Osease, bajar la calle, subir la paralela, hasta que el can ha hecho sus cosas. Al pasar había grupos de dos o tres muchachos (tiarrones "del este") en muchas esquinas, haciendo un "perímetro de seguridad" muy bien disimulado, dejando en el centro el sitio donde supuestamente rezan.

 

Como iba con mi perro disfrazado de gay (el perro, con su abrigo ceñido, claro) todos han pasado de mi y no se han dado cuenta de que me estaba coscando del asunto.

 

Al volver del paseo, es decir, a los 5 minutos, iba subiendo por la calle de atrás y estaban otros muchachos esperando algo, ooooooo a "alguien". Y sí, ese alguien ha llegado justo cuando yo me iba de la calle. Tres coches normales, turismos europeos (obviamente no compran coches americanos) algo cutres con las ventanas tintadas. Muchos de ellos se han montado en los coches y han desaparecido.

 

Sospechoso.

 

Desde que no bebo los sábados mi mente me juega extrañas pasadas...

11 febrero 2012

La caja

 Pilla una caja, una caja grande. De cartón, sin dibujos ni color. Recia. Fuerte. Va a entrar mucha mierda en ella.


Mira a tus lados. Izquierda. Derecha. Arriba y abajo también.


Guarda en la caja cada cosa que no hayas usado en el último año, en el último mes, y piensa seriamente qué necesitas de todo lo usado la última semana.


Mira los dvds, esos que no ves desde hace meses, esos que tienes en mejor calidad en el disco duro, que te descargaste porque te ibas de viaje. Esos que una chica que odia la tecnología te ha enseñado a "no ver". Mira los libros, los de referencias y consulta no, los otros toooodos los otros. ¿Eres un abuelo en un palacio para tener tantos ahí? ¿No paras de prestarlos? Quizás los necesitas para impresionar a las visitas... Si es sí no los lleves a la caja, juntos con las películas.


Mira los cajones. Los armarios y los bolsillos de las mochilas que colecciones. Todo, absolutamente todo, a la caja. Esto no es la mochila famosa de Up in the air esto es tu vida y los rastrojos que guardas porque sí.


Si ya está todo en la caja, ciérrala, llévala lejos y ponle la fecha de hoy. Si no la abres antes de cinco años es mejor que la regales.


Y ahora lo demás, todo lo que queda, lo poco o lo mucho, eres tu.






 

09 febrero 2012

Quereseres


Asesinar banqueros.

Ahorcar jueces.

Mearse en políticos.

Reírse de los jefes.

Pagar con pan bimbo el IVA.

Cagar sentado sobre mossos d'esquadra.

Ladrar a los gatas y gorriones.

Leer colores de vómitos, al estilo rociero.

Tatauar folios con ceras.

Rellenar la RAE con iconos.

Buscar imágenes de Stieglitz actuales.

Encajar la fiebre con rones y hielos.

07 febrero 2012

Lisboa

 He conocido nuevas articulaciones y juntas musculares de mis piernas. Y también he conocido muchas calles, bares, tazas, bollos y caras de Lisboa.

Las fotografías están en cocción, lentamente. Mucha ruina, crisis y tristeza palpable en una ciudad que no esta muy lejos de otras que conozco en España. Una o dos manos malas de cartas y veremos paredes llenas de porquería, edificio abandonados y más locales en alquiler.

Los ricos siempre tienen, y en Lisboa hay una calle parecida a otra de París donde se mueve todo el cotarro y los coches con chofer. Los demás es como cualquier ciudad, pero un poco más jodido.

El tranvía tiene encanto, pero sólo el viejo, el 28, que en quince minutos te descubre tres mundos dentro del mismo plano. La gente es agradable, educada y casi simpática. Hay respeto en el aire. En el aire que huele a mar a veces, nunca mal.

Y el café, solo. Pero acompañado. Mejor café por ahora, rico, sin leche. Con bollos cerca, o magdalenas, o una ventana... Ahora no se qué hostias beber.

01 febrero 2012

El logo


El caos ha llegado a Madrid y luego a España; ha aparecido un logo que odia toda la gente.
Como puedo hablar conociendo muchos ángulos del "caso" creo que hay que aclarar cosas. La primera, que no soy el que lo ha hecho, ni el que lo ha modificado, ni he tenido nada que ver con el mismo. Obvio.

Que todo el mundo tenga en cuenta que el chaval ganó el concurso, y a partir de ahí perdió tanto los derechos como las obligaciones sobre "su" idea/logo.

Luego este pasó a manos de una agencia, TAPSA, una agencia de las XL de España. Donde obviamente, un logotipo se la sopla mucho porque hacen campañas grandes y los logotipos digamos que cierran (son lo último) sus anuncios, pero no están hechos por ellos (casi nunca). La agencia tiene un cliente, un cliente que encarga un trabajo a estudiantes y con eso ya deja claro ciertas cosas. El cliente pide cambios a la agencia, y cambios de los cambios, y unos cambios más... Y sabéis, "un dromedario es un galgo diseñado por un comité/cliente/ejecutivos".

¿Quién tiene la culpa de que el logo final sea una mierda? Todos. El diseñador, por presentarse a un concurso dónde está claro cómo acabará la cosa. La agencia, por hacer lo que ha hecho y no imponerse. El cliente, por no dejar a los otros hacer lo que saben.

¿Qué ocurre? NADA. Todos tienen derecho a comer y llegado un punto, a todo dios se la sopla lo que ocurre con ciertas cosas. Cuando un cliente no para de joder, hay que dejarlo libre y que joda.

31 enero 2012

Cines Luchana


Llevo muchos meses en este barrio, pero años sin ir a esos cines. Desde fuera son algo tristes, siempre solos y vacíos. La cartelera suele ser pequeña pero llama la atención porque eligen bien lo que dan.

Hace unos días vi Drive. Pero antes compré dos entradas a una mujer muy simpática en la taquilla, un caballero nos "picó" los tiques y varias personas enteraron a la vez con nosotros. Al fondo una chica esperaba detrás de la barra. Palomitas recién hechas, por fin, y a un precio razonable (estando en Madrid).

La sala era pequeña. Sin numerar. Perfecta. Pantalla de cine, no de blue-ray, ni HDMI. Asientos normales, silencio y frío. El sitio donde se ponen las coca colas no tenía base, se colaban, y me daba igual. La pantalla casi se desenfocaba en los bordes. Empezaban los trailers y el silencio nos tragó a todos. Luces de neón. Cine.

La película fue tremenda. Lenta y tardaron en salir borbotones de sangre, pero la espera mereció la pena. Las palomitas también.

Dicen que todo está en crisis, que ahora sin megaupload las salas se llenarán. Ni una cosa ni la otra. Con algo digo a un precio normal, que cuenten conmigo.